sábado, 30 de mayo de 2009

EN EL MES DE JUNIO, HACE 66 AÑOS, CAMBIABA LA HISTORIA

La Revolución del 4 de junio de 1943.
Con la Revolución del 4 de junio de 1943 se cierra la tristemente célebre DÉCADA INFAME, en la que el pueblo era sometido al hambre, la miseria, enfermedades sociales, al fraude y la corrupción.
Es derrocado el presidente Castillo por una Junta Militar integrada por los Generales Arturo Rawson, Pedro Ramírez y el Vicealmirante Saba H. Sueyro. El Coronel Juan Domingo Perón es designado Jefe del Estado Mayor de la Primera División del Ejército. La Presidencia queda a cargo del General Arturo Rawson, quien renuncia el 6 de Junio y es reemplazado por el General Pedro P. Ramírez, siendo su Ministro de Guerra el General Edelmiro Farrell y su Jefe de Secretaría, el Coronel Juan Domingo Perón.
Decía el General Ramírez: "Haremos panamericanismo práctico y con el resto del mundo, nuestra política, al presente es de neutralidad, pero no ficticia, sino leal, sincera. Esta Revolución no tendrá el giro que tuvo la del 6 de Septiembre, cumpliremos lo prometido. Por ahora nuestro propósito es sanear, sanear y sanear, después el pueblo y el tiempo dirán lo que debe hacerse".
Y, a pesar que diferentes posiciones se debatían dentro del gobierno, fue el pueblo y sus organizaciones que tendrían un papel relevante en los acontecimientos que se irían desencadenando y un conductor se asomaba así a la historia a partir de su designación como Presidente del Departamento Nacional del Trabajo primero y como Secretario de Trabajo y Previsión, después.
Comenzaba a cambiar la historia, iniciando la era de la política social argentina, el peronismo surgirá de este movimiento de orígen militar que tenía raigambre nacional, que evitó la asunción como Presidente de Robustiano Patrón Costas, en un arreglo de los falsos demócratas con la Cámara de Comercio Británica.
Los que opinan que este fue un mero golpe de estado y lo igualan con el del 30 o con la fusiladora del 55, se equivocan. Los acontecimientos del 43 representaron una Revolución auténtica, pues significó en lo interno, un verdadero cambio en la estructura anterior que estaba instalada en nuestro país desde su mismo orígen, enmarcado en la dominación británica en lo cultural, en lo político y económico y como ya mencionamos, con la utilización del fraude y el negociado, como instrumento de supervivencia de un cruel sistema, del ESTATUTO LEGAL DEL COLONIAJE, en el decir de don Arturo Jauretche. En lo internacional, la bandera de la neutralidad, la concepción de una América Latina integrada y una nueva mirada del mundo desde lo nacional y en la ideología que surge de las necesidades y realidades de los pueblos sometidos y no de los sometedores. Una vez en el gobierno, deviene la lucha de los sectores ultracatólicos del ejército contra el accionar revolucionario y popular de Juan Domingo Perón, llegando en un momento a presionar para que se lo detuviera. De allí surgirá una comunión entre Perón y el pueblo, consagrada en la epopéyica jornada del 17 de octubre de 1945 que fue incrementándose con el tiempo y que perdura hasta nuestros días.
Finalmente, este proceso desembocó en una de las elecciones más limpias de nuestra historia hasta ese momento, y de él surgiría el movimiento nacional y popular más grande e importante de la América Latina: el Peronismo.

EL CORDOBAZO


El 29 de mayo de 1969, Córdoba fue el escenario de una movilización popular que sacudiría a la dictadura de entonces. Tres jornadas de violentos enfrentamientos callejeros se generaron por la cruel represión de la policía y el ejército contra el pueblo. El dictador Onganía había colocado como interventor en Córdoba a Carlos Caballero, un hombre de su confianza, caracterizado por su gorilismo y su ineptitud. En Córdoba, la resistencia a la mal llamada "Revolución Argentina" fue muy importante desde su misma instalación, el 28 de junio de 1966, debido a la comunión entre obreros y estudiantes, siendo uno de los hechos más trágicos la muerte de Santiago Papillon el 7 de septiembre de 1966. La Delegación de la CGT de los Argentinos encabezaba la lucha contra la entrega del capital nacional a los monopolios extranjeros y la opresión al pueblo, la supresión de las conquistas laborales y las garantías y libertades individuales y públicas. Se destacaban los combativos Agustín J. Tosco, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza y Atilio H. López, un veterano luchador peronista, miembro de la Unión Tranviarios Automotor. A ellos se sumaba la fuerza de los obreros mecánicos. El 14 de mayo de 1969 se reprime una asamblea de obreros de la industria automotriz contra la eliminación del sábado inglés. El 16 la UTA paraliza la ciudad, acompañada por Luz y Fuerza. Mientras tanto en Corrientes matan al estudiante Juan José Cabral y en Rosario a Adolfo Mario Bello.
El 26 las dos centrales obreras cordobesas adheridas a la CGT de los Argentinos y a la conducción de Azopardo proclaman un paro activo para el 29. El acatamiento fue muy impotante y la concentración fue reprimida violentamente, muriendo un obrero de Ika Renault. Luego matan a otro trabajador, lo que produce indignación. El pueblo comienza a formar barricadas y avanza sobre la policía, que se repliega. Ochenta y cinco mil obreros, treinta y cinco mil estudiantes universitarios y quince mil secundarios, junto con amas de casa, comerciantes y profesionales, escribían la historia, dando treinta mártires a la jornada.
Comenzaba el final de un dictador, pero faltaba mucho para derrocar a la dictadura. Las detenciones y persecuciones que se produjeron no sirvieron para aplacar el ansía de justicia y libertad del pueblo. Estos hechos se reproducirían luego en Catamarca, Rosario, Cipolletti, etc., ahogando el deseo de los dictadores de mantenerse en el poder.

viernes, 29 de mayo de 2009

RAÚL SCALABRINI ORTÍZ


El pensamiento vivo de Raúl Scalabrini Ortiz“Todo es allí callado y receloso, el árbol, el hombre y el plantígrado que acecha. Pero en las márgenes de lo explorado, en cada lugar en que se reúne una voluntad humana, en los obrajes, en los aserraderos, en los conciertos de conchavo, en las estafetas y estaciones, ya sea en el amplio parlotear que las cañas alimentan o en el resumido musitar de los extenuados por el trabajo, vibraba, incesante, el mismo par de sílabas que resumía una esperanza casi tan grande como la selva misma: Perón.Aquel par de sílabas parecía gozar de virtudes taumatúrgicas. Era la advocación con que aquellos seres cándidos y sufridos se dirigían al ser – para ellos incorpóreo, invisible, intangible y sin embargo constantemente presente – que estaba tutelando sus vidas tan lamentables que hasta parecían olvidadas por la Divina Providencia… Perón les había aumentado los salarios y los precios del destajo. Les había proporcionado descanso retribuido y había corregido las balanzas de los ingenios que son más poderosos que Dios y más ladrones que un indio toba matrero. Había sofrenado la codicia inagotable del obrajero y doblegado hasta el mismo Patrón Costas… Nunca les había ocurrido eso, desde los tiempos en que Irigoyen los libró del cepo vigente como pena hasta 1917 y les permitió conocer por primera vez la iconografía de la libertad estampada en los billetes nacionales. Por eso la imagen de Perón estaba allí, en un rincón del único cuarto de todos los ranchos miserables, iluminada con la llama votiva de una vela de sebo, en una hornacina improvisada por la devoción. Esa era la realidad del norte argentino… En el intrincado laberinto de la subconciencia, los pueblos habían comprendido que la revolución se haría con Perón o no se haría. El era la rebelión contra la doble opresión interior y exterior, contra la tiranía de las finanzas y el título de propiedad y del colonialismo primitivista.La esperanza había comenzado a vibrar en las selvas, en los cañaverales y en las llanuras argentinas. Y la esperanza de los pueblos lleva siempre un nombre de varón. Esta esperanza, que el régimen y los colonizadores extranjeros atacaban desde todos los ángulos y con todas las armas hasta las más desleales, estaba ya bautizada y tenía su santo y seña: se llamaba Perón” [Política, 9 de enero de 1946] “El pueblo escucha, mira, coteja y continúa en silencio su tráfico habitual. El pueblo tiene esos desplantes de gran señor, porque la conciencia del pueblo sabe adonde va aunque lo ignore cada uno de los individuos que lo componen” [Scalabrini Ortiz en Noticias Gráficas, 24 de junio de 1931]“En 1930 yo había alcanzado el más alto título que un escritor puede lograr con su pluma: el de redactor de “La Nación”, cargó que renuncié para descender voluntariamente a la plebeya arena en que nos debatimos los defensores de los intereses generales del pueblo” [Qué, 1957]“Son las multitudes argentinas las que deciden en última instancia superando lo individual con una agudeza e intuición estupenda. Casi siempre han aventajado a sus gobernantes y quienes no las interroguen a diario, en vano intentarán ganar ascendiente en ella” [Latitud, 3 de enero de 1950]“Hay que volver a la realidad y para ello exigirse una virginidad mental a toda costa y una resolución inquebrantable de querer saber exactamente como somos” [Tierra sin nada, tierra de profetas]“Las verdades individuales no obran en la dinámica social si no se delimitan y conexionan a sus semejantes, es decir, si no obedecen a una vibración del espíritu nacional” [Política Británica en el Río de la Plata]
“Entré al estudio de los constituyentes económicos de mi país, no porque la economía y su cotización de materialidades me atrajeran particularmente, sino porque no es posible la existencia de un espíritu sin cuerpo y la economía es la técnica de la auscultación de los pueblos enfermos” [Reconquista, 15 de noviembre de 1939] “Todo lo que nos rodea es falso e irreal, falsa la historia que nos enseñaron, falsas las creencias económicas que nos impusieron, falsas las perspectivas mundiales que nos presentan, falsas las disyuntivas políticas que nos ofrecen, irreales las libertades que los textos aseguran” [Política Británica en el Río de la Plata] “A partir de 1853 la historia argentina es la historia de la penetración económica inglesa, voluntaria al principio, forzada al final. En la sombra, fraguaron la esclavitud de un pueblo mantenido en el engaño” [Política Británica en el Río de la Plata] “Ferrocarriles, tranvías y teléfonos y por lo menos el 50 % del capital de los establecimientos industriales y comerciantes es propiedad de extranjeros… Todo eso explica por qué en un pueblo exportador de materias alimenticias puede haber hambre: ha comenzado a haber hambre.Es que ya al nacer el trigo y el ternero no son de quién los sembró o los crió, sino del acreedor hipotecario, del prestamista que adelantó los fondos, del banquero que dio un empréstito al Estado, del ferrocarril, del frigorífico, de las empresas navieras… de todos menos de él” [Política Británica en el Río de la Plata]“Las tentativas de conquista de 1806 y 1807 fueron errores de algunos marinos y guerreros… para eludir la responsabilidad de los verdaderos instigadores, la historia argentina adopta ese aire de ficción en que los protagonistas sin relación con las duras realidades de esta vida.Las revoluciones se explican como simple explosiones pasionales y ocurren sin que nadie provea fondos, vituallas, municiones, armas, equipajes. El dinero no está presente en ellas, porque rastreando las huellas del dinero se puede llegar a descubrir los principales movilizadores revolucionarios” [Política Británica en el Río de la Plata] “Entre nosotros -y esa es una característica de los pueblos coloniales- las generaciones nacen y se suceden sin relación de experiencia con las generaciones que la precedieron, tal como pollos de incubadora.La historia que es la gallina madre de los pueblos es, entre nosotros, un relato casi mitológico en cuyo ámbito de irrealidad luchan los malos contra los buenos. Generalmente los malos son los que de alguna manera se connaturalizan con el pueblo. Y los buenos, los que no entorpecieron con extemporáneos reclamos populares el arrollador avance del capital extranjero 'indispensable para nuestro progreso'. Es una historia casi edénica, donde los personajes están delineados con la perfección del buril, libre de toda debilidad humana. No tiene jamás una muela picada, ni necesitan dinero para realizar leva de tropas, publicar diarios, viajar y vivir… Es una historia tan intelectualmente artificiosa… que no enseña nada, porque la vida está ausente de ella” [Qué, 18 de septiembre de 1956] “Actualmente el pueblo argentino va saliendo de ese marasmo satisfecho en que se lo había hundido… Está analizando, azorado, su realidad y verifica que sus dirigentes han colocado, poco a poco, a la república en condición de una factoría. Pero ante este nuevo estado de espíritu popular, el capital extranjero no permanece inerme… Se ordena y cohesiona para seguir asegurando sus privilegios. Para ello es indispensable coartar la voluntad del pueblo, ahogar la opinión y establecer un gobierno de fuerza y selección… La selección se efectuará naturalmente entre los allegados al capital extranjero que son los poseedores del prestigio social que da el dinero… lo económico tiene hoy primacía sobre todos los órdenes. Lo extranjero en esta tierra no es el hombre. El extranjero que aquí vive y se multiplica es hermano e igual al argentino.Lo extranjero aquí es el capital esclavizador y lo que no vaya contra él, está a su favor” [Última hora, 18 de diciembre de 1933] “La riqueza argentina es aparente, pues el capital extranjero invertido en nuestra tierra constituye una enorme hipoteca que succiona día a día la sangre de los argentinos” [Política Británica en el Río de la Plata] “La riqueza en tanto capacidad de acción, poder, independencia, voluntad y aún espíritu, no es riqueza de estas tierras.Es riqueza particular de los capitalistas extranjeros, así como el valor económico, político o social de las cosechas son del propietario y no del peón que las sembró, cuidó y cosechó” [Señales, 8 de mayo de 1935] “No es exagerado suponer que hoy pululan más de tres millones de hombres inactivos que vegetan perseguidos por la policía, la crítica de los diarios y la más indigna miseria… dicen que nuestra exportación aumenta. Pero, la materia exportada, ¿constituye un excedente real, un sobrante que resta después de cubrir las necesidades de nuestro propio pueblo? ¿O son alimentos hurtados al pueblo, energías escamoteadas?” [Política Británica en el Río de la Plata] “Nuestra liberación será obra de nuestra constancia, de nuestra fe y de nuestro valor. Saber que se está construyendo una patria es un estímulo bien grande para nuestras pequeñas vidas. Más no olvidemos que toda obra grande es producto de la acción, no de la meditación ni de la esperanza. La propiedad y la libertad se conquistan” [Política Británica en el Río de la Plata] “Fuera de una pequeña oligarquía de abogados e intermediarios, encargados de cuidar el orden legal conveniente a los intereses extranjeros y de una masa amorfa de profesionales y empleados, que ignoran el drama del país y con cuyos conocimientos juega el periodismo, no hay más actividad lícita para los argentinos que sembrar y cosechar trigo, maíz y lino, criar y engordar vacas y transportar todo hasta los puertos de exportación” [Qué, 28 de mayo de 1957] “Los pueblos deben estar siempre atentos a la conservación de sus intereses y derechos y no deben fiarse sino en sí mismos. El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro provecho sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse…” [Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional, 16 de junio de 1937] “El destino histórico de los argentinos ha llegado a un punto crucial… Estamos con un pie en el aire, sobre el abismo, como un sonámbulo. Despreocupadamente se permitió que un grupo de venales fuera entregando al extranjero las riendas de la economía… pero la entrega tiene un límite y ese límite un nombre: se llama avasallamiento. El avasallamiento abandonado a su propia inercia tiene un fin ineludible: la esclavitud y la muerte. Ese es un punto crucial en que los caminos se bifurcan y hay que optar: no queda más que un remedio: girar sobre sí mismos y retornar a la reconquista de nuestro propio país” [Conferencia de FORJA, 3 de agosto de 1939] “Luchar es en cierta manera sinónimo de vivir. Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada y el fusil. El que no lucha se estanca, como el agua. El que se estanca, se pudre” [Qué, 1º de octubre de 1957] “Las revoluciones destinadas a marcar una huella perdurable en la historia presuponen la existencia de dos factores: el primero, un pueblo dotado de una elevada tensión espiritual y de un ímpetu de generosidad colindante con el mesianismo… Segundo, conductores que estén íntima e inseparablemente imbuidos de ese espíritu, hasta el punto de ser sus intérpretes como lo fue Lenin” [Politica, 9 de enero de 1946] “La voluntad del número que es como el apellido de la colectividad, debe tener primacía sobre la individual. Ni la riqueza ni el ingenio ni la sabiduría tienen derecho a acallar o burlar la grande voz de la necesidad de cada conjunto colectivo, que es la voz que más se aproxima a la voluntad de destino” [El capital, el hombre y la propiedad en la vieja y en la nueva Constitución] “No es difícil que en la subconciencia del país esté obrando la experiencia histórica de nuestra desastrosa economía. Fue el progreso futuro el pretexto que sirvió para entregar en el pasado las riendas de la economía al extranjero… El pretexto del progreso rápido sirvió para el antiprogresismo permanente” [Carta a Rogelio Frigerio del 1º de abril de 1958] “Venían de las Usinas de Puerto Norte, de los talleres de Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barrancas.Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe, iban el peón de tambo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor, el mecánico de automóviles, el tejedor, la hilandera y el peón. Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba por primera vez en su tosca desnudez original, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto.Era el substracto de nuestra idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordial sin reatos y sin disimulos. Era el nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de ganas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por un misma verdad que una sola palabra traducía: Perón… Por inusitado ensalmo, junto a mí, yo mismo dentro, encarnado en una muchedumbre clamorosa de varios cientos de miles almas conglomeradas en un solo ser unívoco, aislado de sí mismo, rodeado por la animadversión de los soberbios de la fortuna, del poder y del saber, enriquecido por las delegaciones impalpables del trabajo de las selvas, de los cañaverales y de las praderas…, traduciendo en la firme voz conjunta su voluntad de grandeza, consumiendo en la misma llama los cansancios y los desalientos personales, el espíritu de la tierra se erguía vibrando sobre la plaza de nuestros libertadores, pleno en la confirmación de su existencia… Ahora el milagro estaba cumplido. La sustancia del pueblo argentino, su quintaescensia de rudimentarismo, estaba allí presente, afirmando su derecho a implantar por sí mismo la visión del mundo que le dicta su espíritu desnudo de tradiciones, de orgullos sanguíneos, de vanidades sociales, familiares o intelectuales. Estaba allí desnudo y solo, como la chispa de un suspiro.Aquellas multitudes que salvaron a Perón del cautiverio…, eran las mismas multitudes que asistieron recogidas por el dolor al entierro de Hipólito Irigoyen… Son las mismas multitudes argentinas armadas de un poderoso instinto de orientación político e histórico que desde 1810 obran inspiradas por los más nobles ideales cuando confían en el conductor que las guía… Escuche las conversaciones de varios criollos y las arengas de oradores improvisados. No encontré a nadie que se acordara de sus problemas personales. Eran hombres sin necesidades: inmunes al cansancio, al hambre y a la sed… Él [Perón] intérprete fiel y libre de ataduras y compromisos… Estaban dispuestos a luchar por él y por los ideales propios que él simbolizaba y resumía… Por allí, alguien, un sencillo magnífico, gritó con voz estentórea: -¡Aquí comienza la rebelión de los pueblos oprimidos!Yo regué con una lágrima viril esas palabras para que no se marchitaran nunca” [Borradores en poder de su esposa sobre el 17 de octubre de 1945]Fuente: Folleto del Centro de Estudios Nacionales Scalabrini Ortiz censo.rosario@gmail.com www.elortiba.org



2009 - Año de Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz

Decreto 2185/2008

Declárase el año 2009 como el “Año de Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz”.

Bs. As., 22/12/2008 VISTO el Expediente Nº 24.769/08 del Registro de la SECRETARIA GENERAL DE LA PRESIDENCIA DE LA NACION y, CONSIDERANDO: Que el próximo 30 de mayo de 2009 se cumplen CINCUENTA [50] años de la desaparición física del destacado pensador y escritor nacional Raúl SCALABRINI ORTIZ.Que el PODER EJECUTIVO NACIONAL considera importante resaltar y difundir la labor de quien realizara tan importantes aportes para la defensa del ser nacional.Que Raúl SCALABRINI ORTIZ perteneció a una generación que hizo propias las consignas del desarrollo de la industria nacional y la lucha contra el colonialismo dilucidando la historia oficial.Que el pensamiento nacional se vio ampliamente enriquecido por los aportes de este intelectual, entre cuyas obras, se inscriben: “El hombre que está solo y espera”; “Los ferrocarriles deben ser del pueblo argentino”; “Bases para la reconstrucción nacional”, “Política Británica en el Río de la Plata”, “Historia de los Ferrocarriles Argentinos”; entre otras.Que la vigencia de su pensamiento a CINCUENTA [50] años de su desaparición puede resumirse en las palabras que Arturo JAURETCHE pronunciara en su homenaje: “...más allá del estrecho límite de los partidos y de las fracciones, de los perecederos gobiernos, de la transitoriedad de los éxitos y las derrotas. Somos vencedores en esta conciencia definitiva que los argentinos hemos tomado de lo argentino”.Que la vida e historia del pensador Raúl SCALABRINI ORTIZ son un ejemplo a seguir por la ciudadanía argentina.Que el servicio jurídico pertinente ha tomado la intervención que le compete.Que el presente se dicta en uso de las facultades otorgadas por el artículo 99, inciso 1 de la CONSTITUCION NACIONAL.Por ello, LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA DECRETA: Artículo 1º - Declárase el año 2009 como el “Año de Homenaje a Raúl SCALABRINI ORTIZ”.Art. 2º - Dispónese que a partir del 1º de enero de 2009, toda la papelería oficial a utilizar en la ADMINISTRACION PUBLICA NACIONAL, centralizada y descentralizada, así como en los Entes autárquicos dependientes de ésta, deberá llevar en el margen superior derecho un sello con la leyenda “2009 -Año de Homenaje a Raúl SCALABRINI ORTIZ”.Art. 3º - En orden a lo establecido en el artículo 1º del presente, el PODER EJECUTIVO NACIONAL auspiciará actividades, seminarios, conferencias y programas educativos que contribuyan a la difusión en el país de la trayectoria pública de Raúl SCALABRINI ORTIZ, para valorizar a aquellos hombres excepcionales que contribuyeron con el pensamiento nacional.Art. 4º - Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial, y archívese.- FERNANDEZ DE KIRCHNER. - Sergio T. Massa. - Aníbal F. Randazzo.

RAÚL SCALABRINI ORTÍZ



Se cumple el 50 aniversario del fallecimiento del pensador, militante y escritor del campo nacional Raúl Scalabrini Ortiz.

La Agrupación Soberanía Nacional rinde homenaje a la memoria del gran referente de las causas nacionales.

El pensamiento vivo de Raúl Scalabrini Ortiz
“Todo es allí callado y receloso, el árbol, el hombre y el plantígrado que acecha. Pero en las márgenes de lo explorado, en cada lugar en que se reúne una voluntad humana, en los obrajes, en los aserraderos, en los conciertos de conchavo, en las estafetas y estaciones, ya sea en el amplio parlotear que las cañas alimentan o en el resumido musitar de los extenuados por el trabajo, vibraba, incesante, el mismo par de sílabas que resumía una esperanza casi tan grande como la selva misma: Perón.Aquel par de sílabas parecía gozar de virtudes taumatúrgicas. Era la advocación con que aquellos seres cándidos y sufridos se dirigían al ser – para ellos incorpóreo, invisible, intangible y sin embargo constantemente presente – que estaba tutelando sus vidas tan lamentables que hasta parecían olvidadas por la Divina Providencia… Perón les había aumentado los salarios y los precios del destajo. Les había proporcionado descanso retribuido y había corregido las balanzas de los ingenios que son más poderosos que Dios y más ladrones que un indio toba matrero. Había sofrenado la codicia inagotable del obrajero y doblegado hasta el mismo Patrón Costas… Nunca les había ocurrido eso, desde los tiempos en que Irigoyen los libró del cepo vigente como pena hasta 1917 y les permitió conocer por primera vez la iconografía de la libertad estampada en los billetes nacionales. Por eso la imagen de Perón estaba allí, en un rincón del único cuarto de todos los ranchos miserables, iluminada con la llama votiva de una vela de sebo, en una hornacina improvisada por la devoción. Esa era la realidad del norte argentino… En el intrincado laberinto de la subconciencia, los pueblos habían comprendido que la revolución se haría con Perón o no se haría. El era la rebelión contra la doble opresión interior y exterior, contra la tiranía de las finanzas y el título de propiedad y del colonialismo primitivista.La esperanza había comenzado a vibrar en las selvas, en los cañaverales y en las llanuras argentinas. Y la esperanza de los pueblos lleva siempre un nombre de varón. Esta esperanza, que el régimen y los colonizadores extranjeros atacaban desde todos los ángulos y con todas las armas hasta las más desleales, estaba ya bautizada y tenía su santo y seña: se llamaba Perón” [Política, 9 de enero de 1946] “El pueblo escucha, mira, coteja y continúa en silencio su tráfico habitual. El pueblo tiene esos desplantes de gran señor, porque la conciencia del pueblo sabe adonde va aunque lo ignore cada uno de los individuos que lo componen” [Scalabrini Ortiz en Noticias Gráficas, 24 de junio de 1931]
“En 1930 yo había alcanzado el más alto título que un escritor puede lograr con su pluma: el de redactor de “La Nación”, cargó que renuncié para descender voluntariamente a la plebeya arena en que nos debatimos los defensores de los intereses generales del pueblo” [Qué, 1957]
“Son las multitudes argentinas las que deciden en última instancia superando lo individual con una agudeza e intuición estupenda. Casi siempre han aventajado a sus gobernantes y quienes no las interroguen a diario, en vano intentarán ganar ascendiente en ella” [Latitud, 3 de enero de 1950]
“Hay que volver a la realidad y para ello exigirse una virginidad mental a toda costa y una resolución inquebrantable de querer saber exactamente como somos” [Tierra sin nada, tierra de profetas]
“Las verdades individuales no obran en la dinámica social si no se delimitan y conexionan a sus semejantes, es decir, si no obedecen a una vibración del espíritu nacional” [Política Británica en el Río de la Plata]

“Entré al estudio de los constituyentes económicos de mi país, no porque la economía y su cotización de materialidades me atrajeran particularmente, sino porque no es posible la existencia de un espíritu sin cuerpo y la economía es la técnica de la auscultación de los pueblos enfermos” [Reconquista, 15 de noviembre de 1939] “Todo lo que nos rodea es falso e irreal, falsa la historia que nos enseñaron, falsas las creencias económicas que nos impusieron, falsas las perspectivas mundiales que nos presentan, falsas las disyuntivas políticas que nos ofrecen, irreales las libertades que los textos aseguran” [Política Británica en el Río de la Plata] “A partir de 1853 la historia argentina es la historia de la penetración económica inglesa, voluntaria al principio, forzada al final. En la sombra, fraguaron la esclavitud de un pueblo mantenido en el engaño” [Política Británica en el Río de la Plata] “Ferrocarriles, tranvías y teléfonos y por lo menos el 50 % del capital de los establecimientos industriales y comerciantes es propiedad de extranjeros… Todo eso explica por qué en un pueblo exportador de materias alimenticias puede haber hambre: ha comenzado a haber hambre.Es que ya al nacer el trigo y el ternero no son de quién los sembró o los crió, sino del acreedor hipotecario, del prestamista que adelantó los fondos, del banquero que dio un empréstito al Estado, del ferrocarril, del frigorífico, de las empresas navieras… de todos menos de él” [Política Británica en el Río de la Plata]
“Las tentativas de conquista de 1806 y 1807 fueron errores de algunos marinos y guerreros… para eludir la responsabilidad de los verdaderos instigadores, la historia argentina adopta ese aire de ficción en que los protagonistas sin relación con las duras realidades de esta vida.Las revoluciones se explican como simple explosiones pasionales y ocurren sin que nadie provea fondos, vituallas, municiones, armas, equipajes. El dinero no está presente en ellas, porque rastreando las huellas del dinero se puede llegar a descubrir los principales movilizadores revolucionarios” [Política Británica en el Río de la Plata] “Entre nosotros -y esa es una característica de los pueblos coloniales- las generaciones nacen y se suceden sin relación de experiencia con las generaciones que la precedieron, tal como pollos de incubadora.La historia que es la gallina madre de los pueblos es, entre nosotros, un relato casi mitológico en cuyo ámbito de irrealidad luchan los malos contra los buenos. Generalmente los malos son los que de alguna manera se connaturalizan con el pueblo. Y los buenos, los que no entorpecieron con extemporáneos reclamos populares el arrollador avance del capital extranjero 'indispensable para nuestro progreso'. Es una historia casi edénica, donde los personajes están delineados con la perfección del buril, libre de toda debilidad humana. No tiene jamás una muela picada, ni necesitan dinero para realizar leva de tropas, publicar diarios, viajar y vivir… Es una historia tan intelectualmente artificiosa… que no enseña nada, porque la vida está ausente de ella” [Qué, 18 de septiembre de 1956] “Actualmente el pueblo argentino va saliendo de ese marasmo satisfecho en que se lo había hundido… Está analizando, azorado, su realidad y verifica que sus dirigentes han colocado, poco a poco, a la república en condición de una factoría. Pero ante este nuevo estado de espíritu popular, el capital extranjero no permanece inerme… Se ordena y cohesiona para seguir asegurando sus privilegios. Para ello es indispensable coartar la voluntad del pueblo, ahogar la opinión y establecer un gobierno de fuerza y selección… La selección se efectuará naturalmente entre los allegados al capital extranjero que son los poseedores del prestigio social que da el dinero… lo económico tiene hoy primacía sobre todos los órdenes. Lo extranjero en esta tierra no es el hombre. El extranjero que aquí vive y se multiplica es hermano e igual al argentino.Lo extranjero aquí es el capital esclavizador y lo que no vaya contra él, está a su favor” [Última hora, 18 de diciembre de 1933] “La riqueza argentina es aparente, pues el capital extranjero invertido en nuestra tierra constituye una enorme hipoteca que succiona día a día la sangre de los argentinos” [Política Británica en el Río de la Plata] “La riqueza en tanto capacidad de acción, poder, independencia, voluntad y aún espíritu, no es riqueza de estas tierras.Es riqueza particular de los capitalistas extranjeros, así como el valor económico, político o social de las cosechas son del propietario y no del peón que las sembró, cuidó y cosechó” [Señales, 8 de mayo de 1935] “No es exagerado suponer que hoy pululan más de tres millones de hombres inactivos que vegetan perseguidos por la policía, la crítica de los diarios y la más indigna miseria… dicen que nuestra exportación aumenta. Pero, la materia exportada, ¿constituye un excedente real, un sobrante que resta después de cubrir las necesidades de nuestro propio pueblo? ¿O son alimentos hurtados al pueblo, energías escamoteadas?” [Política Británica en el Río de la Plata] “Nuestra liberación será obra de nuestra constancia, de nuestra fe y de nuestro valor. Saber que se está construyendo una patria es un estímulo bien grande para nuestras pequeñas vidas. Más no olvidemos que toda obra grande es producto de la acción, no de la meditación ni de la esperanza. La propiedad y la libertad se conquistan” [Política Británica en el Río de la Plata] “Fuera de una pequeña oligarquía de abogados e intermediarios, encargados de cuidar el orden legal conveniente a los intereses extranjeros y de una masa amorfa de profesionales y empleados, que ignoran el drama del país y con cuyos conocimientos juega el periodismo, no hay más actividad lícita para los argentinos que sembrar y cosechar trigo, maíz y lino, criar y engordar vacas y transportar todo hasta los puertos de exportación” [Qué, 28 de mayo de 1957] “Los pueblos deben estar siempre atentos a la conservación de sus intereses y derechos y no deben fiarse sino en sí mismos. El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro provecho sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse…” [Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional, 16 de junio de 1937] “El destino histórico de los argentinos ha llegado a un punto crucial… Estamos con un pie en el aire, sobre el abismo, como un sonámbulo. Despreocupadamente se permitió que un grupo de venales fuera entregando al extranjero las riendas de la economía… pero la entrega tiene un límite y ese límite un nombre: se llama avasallamiento. El avasallamiento abandonado a su propia inercia tiene un fin ineludible: la esclavitud y la muerte. Ese es un punto crucial en que los caminos se bifurcan y hay que optar: no queda más que un remedio: girar sobre sí mismos y retornar a la reconquista de nuestro propio país” [Conferencia de FORJA, 3 de agosto de 1939] “Luchar es en cierta manera sinónimo de vivir. Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada y el fusil. El que no lucha se estanca, como el agua. El que se estanca, se pudre” [Qué, 1º de octubre de 1957] “Las revoluciones destinadas a marcar una huella perdurable en la historia presuponen la existencia de dos factores: el primero, un pueblo dotado de una elevada tensión espiritual y de un ímpetu de generosidad colindante con el mesianismo… Segundo, conductores que estén íntima e inseparablemente imbuidos de ese espíritu, hasta el punto de ser sus intérpretes como lo fue Lenin” [Politica, 9 de enero de 1946] “La voluntad del número que es como el apellido de la colectividad, debe tener primacía sobre la individual. Ni la riqueza ni el ingenio ni la sabiduría tienen derecho a acallar o burlar la grande voz de la necesidad de cada conjunto colectivo, que es la voz que más se aproxima a la voluntad de destino” [El capital, el hombre y la propiedad en la vieja y en la nueva Constitución] “No es difícil que en la subconciencia del país esté obrando la experiencia histórica de nuestra desastrosa economía. Fue el progreso futuro el pretexto que sirvió para entregar en el pasado las riendas de la economía al extranjero… El pretexto del progreso rápido sirvió para el antiprogresismo permanente” [Carta a Rogelio Frigerio del 1º de abril de 1958] “Venían de las Usinas de Puerto Norte, de los talleres de Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barrancas.Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe, iban el peón de tambo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor, el mecánico de automóviles, el tejedor, la hilandera y el peón. Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba por primera vez en su tosca desnudez original, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto.Era el substracto de nuestra idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordial sin reatos y sin disimulos. Era el nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de ganas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por un misma verdad que una sola palabra traducía: Perón… Por inusitado ensalmo, junto a mí, yo mismo dentro, encarnado en una muchedumbre clamorosa de varios cientos de miles almas conglomeradas en un solo ser unívoco, aislado de sí mismo, rodeado por la animadversión de los soberbios de la fortuna, del poder y del saber, enriquecido por las delegaciones impalpables del trabajo de las selvas, de los cañaverales y de las praderas…, traduciendo en la firme voz conjunta su voluntad de grandeza, consumiendo en la misma llama los cansancios y los desalientos personales, el espíritu de la tierra se erguía vibrando sobre la plaza de nuestros libertadores, pleno en la confirmación de su existencia… Ahora el milagro estaba cumplido. La sustancia del pueblo argentino, su quintaescensia de rudimentarismo, estaba allí presente, afirmando su derecho a implantar por sí mismo la visión del mundo que le dicta su espíritu desnudo de tradiciones, de orgullos sanguíneos, de vanidades sociales, familiares o intelectuales. Estaba allí desnudo y solo, como la chispa de un suspiro.Aquellas multitudes que salvaron a Perón del cautiverio…, eran las mismas multitudes que asistieron recogidas por el dolor al entierro de Hipólito Irigoyen… Son las mismas multitudes argentinas armadas de un poderoso instinto de orientación político e histórico que desde 1810 obran inspiradas por los más nobles ideales cuando confían en el conductor que las guía… Escuche las conversaciones de varios criollos y las arengas de oradores improvisados. No encontré a nadie que se acordara de sus problemas personales. Eran hombres sin necesidades: inmunes al cansancio, al hambre y a la sed… Él [Perón] intérprete fiel y libre de ataduras y compromisos… Estaban dispuestos a luchar por él y por los ideales propios que él simbolizaba y resumía… Por allí, alguien, un sencillo magnífico, gritó con voz estentórea: -¡Aquí comienza la rebelión de los pueblos oprimidos!Yo regué con una lágrima viril esas palabras para que no se marchitaran nunca” [Borradores en poder de su esposa sobre el 17 de octubre de 1945]Fuente: Folleto del Centro de Estudios Nacionales Scalabrini Ortiz censo.rosario@gmail.com www.elortiba.org

miércoles, 27 de mayo de 2009

LA DESCAMISADA



LA DESCAMISADA (Milonga)Letra de H. Helu / Música de E. P. Maroni(Cantada por Nelly Omar, 1951)

Soy la mujer argentina,

la que nunca se doblega,

y la que siempre se juega por Evita y por Perón.

Yo soy la descamisada,

a la que al fin se le escucha,

la que trabaja y que lucha

para el bien de la Nación.

La que mañana en las urnas

hará valer sus ideales,

para que sigan triunfales las obras del General.

Yo soy la descamisada

surgida del peronismo,
que ostenta el justicialismo como emblema nacional.

Soy la mujer argentina,

que el 17 de octubre la que de orgullo se cubre,

porque es grande mi nación.

Yo soy la descamisada,

que si es necesario un día,

hasta la vida daría por Evita y por Perón.

lunes, 25 de mayo de 2009

25 de Mayo de 2003: NÉSTOR KIRCHNER PRESIDENTE




"NO DEJARÉ EN LA PUERTA DE LA CASA ROSADA MIS CONVICCIONES".


"Vengo a proponerles un sueño, que es la construcción de la verdad y la justicia; volver a tener una Argentina con todos y para todos".


"En nuestro proyecto ubicamos la idea de construir un capitalismo nacional, movilidad social ascendente, no cerrarse al mundo ni con un nacionalismo ultramontano sino con inteligencia, observación y compromiso con la nación".


"Reparar las desigualdades sociales, creando posibilidades, salud, vivienda, educación, basado en esfuerzo y trabajo de cada uno".


"Seguiremos siendo lo que siempre fuimos, hombres y mujeres comunes que quieren estar a la altura de las circunstancias, asumiendo con dedicación las responsabilidades que implican la representación del pueblo".


"Sabemos adónde vamos y adónde no queremos ir o volver".


"El pueblo marcó una fuerte opción de futuro por el cambio. La inmensa mayoría de los argentinos queremos lo mismo, aunque pensemos distinto. Nuestro pasado está pleno de fracasos, dolores y enfrentamientos".
"No debemos conformarnos con elegir un nuevo gobierno ni programas para obtener triunfo. Debemos cambiar el paradigma del éxito y el fracaso".


"Tendremos una conducta sin dobleces para impedir la pobreza cívica. Sólo cuando el gobierno se desentiende del pueblo, la sociedad empobrece moralmente", añadió.
"Hay que reconciliar política y gobierno con la sociedad, y nadie piense que las cosas van a cambiar de un día para otro".


"Queremos ser la generación de la movilidad y el cambio social y moral."