miércoles, 9 de junio de 2010





Carta del General Juan José Valle al General Pedro Eugenio Aramburu del 12 de junio de 1956

Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.

Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.

Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.

La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.

Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.

Como cristiano me presento ante Dios, que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conozca un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.

Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956.

lunes, 7 de junio de 2010

CHARLA POR LA MEMORIA DEL BICENTENARIO

“ La Universidad que queremos es parte inseparable del país que anhelamos”

Bases para la Nueva Universidad , FURN. La Plata ,1973.



La Cátedra Libre por el Pensamiento Nacional y Popular “Rodolfo Achem y Carlos Miguel” tiene el agrado de invitar a usted a la charla sobre "MEMORIA DEL BICENTENARIO: 16 DE JUNIO DE 1955; 9 DE JUNIO DE 1956. APORTES A LA HISTORIA DE LOS ARGENTINOS", que se llevará a cabo en el Salón Dardo Rocha de la Universidad de La Plata , Edificio del Rectorado, sito en 7- 47 y 48, 1º Piso, el día martes 15 de Junio de 2010, a las 19 hs.



Disertarán sobre el tema los escritores Daniel Brion y Gonzalo Chaves.

Daniel Brion, escritor, hijo de Mario Brion, uno de los fusilados en los basurales de José León Suárez y autor de “El presidente duerme”.

Gonzalo Chaves, escritor, autor de “La masacre de Plaza de Mayo”.



Asociación Memoria Fértil

“Conocer nuestra historia, recuperar la memoria, dar testimonio”

catedralibreachemmiguel@yahoo.com.ar

domingo, 30 de mayo de 2010


La era está pariendo una Nación.
Por primera vez la versión liberal de la historia no ocupó el centro de la escena. La mirada revisionista generó un espectáculo de una estética descomunal. Los festejos del Bicentenario ya entraron en la historia grande del país como la mayor movilización popular jamás conocida. No sólo por cuántos millones participaron, sino por el lugar, los valores y el discurso con que fueron convocados. Fue una victoria cultural colectiva y una muestra palmaria de la presencia de un Estado con creatividad e iniciativa.
(extraído de MIRADAS AL SUR)

viernes, 7 de mayo de 2010

7 de Mayo de 1919: Nacimiento de Evita









Evita, de evitar
Juan Sasturain, 1986.

Había una vez un verbo
un verbo sin decir/ sin gritar/ un
verbo calladito y sin balcón
un verbito nomás
un verbo más o menos
sin jugar ni conjugar
sin tiempo ni modo
ni voz/ ni vos no yo tampoco
teníamos el verbo:
HABÍA UN SILENCIO ASÍ

Pero el verbo se hizo carne
y habitó (evitó) entre nosotros
EVITA (dijo el verbo)
Evita tú/ evite él/
evitemos nosotros
evitamos —dijo el mosquito—
y la historia araba, evitaba
para él y con nosotros
arrastrados por ella.
Ella, Evita (de evitar)
arrastró por todos
se arrastró (para los arrastradores)
le enrostraron arrastrada
y era verdad (oh mentirosos)
que los llevaba a la rastra
de la nariz/ de los huevos
los llevaba la hembra
con olor de la historia
entre la piernas/ entre las manos
entre las masas y hacia la calle
(y el amor) con el pueblo
a los gritos, oh escandalosa.
EVITA (le decían) evita
hacer olas, y Evita no evitaba:
oleaba, olía, el celo de la gente
la arrastraba.
El arrastre de Evita: oh señora,
arrastra pro nobis.

Dicen mis amigos/ que mi vino es triste
pero ella vino (de venir)/ verbalizó:
Evita tú —me dijo— el vino entristecido
Evita (de evitar)
las noches largas
las amargas rachas
las tantas Nachas
dijo Evita y vino (de venir)
conjugó el verbo
invitó el vino (de beber) bebió/
bendijo/ el agua de las fuentes
las patas de las fuentes
las manos de los fuegos y
metió/ las manos en el agua
el agua en el fuego
el huevo en el agua
(ponía huevos Evita) y
con éste le puso sal/ con éste
le puso amor y con éste sí,
con éste (les dijo) no
a los Pícaros/ no a los Gorditos
Evitó que los Pícaros Gorditos
se
lo
comieran
Todo.

Después tendió
la mesa en la plaza
dio de comer (no a las palomas)
dio de creer en el plato (no a los creyentes)
en la plaza
Y un día dijo (Evita dijo): Eviten
sacar los pies del plato pero
—sobre todo—
NO SAQUEN NUNCA LAS PATAS DE LAS FUENTES
(Hay que volver a las fuentes, revisó
el re-visionista que re-veía).
Dijo y decía mi madre: Evita (de evitar)
las malas (cuídate Juanito de)
las malas compañías
—carteles grandes/ grandes compañías—
dicen: EVITA elegir/ elige EVITAR dicen
evita/ las salidas de fábrica
las camisas salidas
los descamisados
Evita/ los descamisados (y no sólo):
no te descamises
no te descarriles
no te amontones
EVITA (de evitar) los amontonados:
te tocan (de tocar) o te toca (de morir)
como le tocó a aquél o al otro
por amontonado. Evita, evita entonces.
Si evitas —digo, decían—
si EVITA fuera o sería
o viviera sería pero
eso
es
“lo que hubo de haber habido”/
decía El Que Te Dije/ porque ya
No Es (de to be: ser o estar)
por que el verbo se hizo cáncer
(la carne dejó al verbo sin sujeto/
sin sujetar/ se soltó sola)
y deshabitó entre nosotros:
Y HUBO OTRO SILENCIO ASÍ.

Pero EVITA —decíamos— evita los temores
los tumores
la mala sangre
la mala leche de los años en tres
la coartada de volver, de ser millones de montones
no te vayas no, carajo:
aparta de mí esa hora/ las veinte y veinticinco/
no entres/ no salgas a la inmortalidad/ evita
EVITA las inmortalidades, evita/
Lo Inevitable.

Y colorín (Evita —dijo— la moraleja)
colorado (evita la queja, la moda vieja)
este cuento se ha
No acabes, compañera: Evita, no te
Entregues, no te vayas
aguanta todavía/ otro día/ peronista
no te calles compañera
porque hubo/ había una/ dos veces
un verbo bien dicho y conjugado
Conjugue, compañera
descamise/
renuncie, funde/
dignifique, compañera
Evite el silencio: preséntese
Preséntese que
se siente
se siente todavía
bajito se siente, se siente.

lunes, 3 de mayo de 2010

BICENTENARIO Y EL PENSAMIENTO NACIONAL

"Bicentenario y el Pensamiento Nacional"Tipo: Educación - Conferencia
Fecha: Martes, 11 de mayo de 2010
Hora: 19:30 - 21:00
Lugar: sede del Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata
Calle: 7 e/47 y 48
La Plata, Argentina


Descripción .La Cátedra Libre del Pensamiento Nacional de la Universidad Nacional de La Plata y el Centro de Estudios Juan José Hernández Arregui tienen el agrado de invitar a usted a la charla sobre "Bicentenario y el Pensamiento Nacional", que se desarrollará en la sede del Rectorado de la U.N.L.P, sita en 7 entre 47 y 48, el día martes 11 de mayo de 2010.

Disertarán sobre el tema los escritores Francisco José Pestanha y Eduardo Rosa.
Francisco José Pestanha es docente universitario y ensayista. Es secretario académico de la Comisión Permanente de Homenaje a FORJA y Presidente del Instituto de Estudios Estratégicos Malvinas, Patagonia e Islas del Atlántico Sur. Es coautor de "FORJA, 70 años de Pensamiento Nacional" en tres tomos editado por la Corporación Buenos Aires Sur, y autor entre otras obras de "¿Existe un Pensamiento nacional?".

Eduardo Rosa es militante del campo nacional y popular, historiador, ensayista, hijo del gran historiador revisionista José María "Pepe" Rosa, integra el Colectivo "Pensamiento Nacional", participando de charlas abiertas y publicando textos con el fin de despertar la conciencia crítica de los lectores a través del análisis y la interpretación pormenorizada de variados temas que hacen al interés nacional.

Esperamos contar con su presencia.

sábado, 10 de abril de 2010


EL 15 TODOS A LA MARCHA A APOYAR LA LEY DE MEDIOS, LA LEY DEL PUEBLO

martes, 6 de abril de 2010



EL 9 DE ABRIL DE 2010 TODOS AL OBELISCO POR LA DEFENSA DE LA NUEVA LEY DE MEDIOS PORQUE "CUANDO EL CLARÍN SUENA MAL, LA MÚSICA LA PONE EL PUEBLO"