miércoles, 27 de octubre de 2010

VIVA KIRCHNER, CARAJO!


NÉSTOR VIVE EN EL CORAZÓN DE SU PUEBLO.

viernes, 8 de octubre de 2010

FELÍZ CUMPLEAÑOS 115º, MI GENERAL


"Cuando Perón era Cangallo".

Ayer cuando Perón era Cangallo
había un tipo muy particular.
Que después de copar Plaza de Mayo
sacudió la modorra nacional.

Era un tipo para odiarlo hasta la muerte,
pa’quererlo a los gritos con pasión.
Algunos ya lo hicieron avenida
y otros no quieren tirarle ni un cordón.

Este tipo que yo digo
no era el viudo de una santa
no era el gil de una atorranta.
Este tipo era un Don Juan.

Seduciendo multitudes
al compás de una marchita
que esperaba con corcheas
combatir al capital.

Ayer cuando Perón era Cangallo
un tipo con razón y sin razón
te cantaba al revés las serenatas
en pleno día y desde arriba del balcón.

El coso era un imán pa’l
laburante,un imán especial pa’enloquecer.
La brújula falaz de unos sabihondos
que siempre entraban tarde a la “suaré”

Era un bombo, una pintada,
una foto en el ropero,la campera y la cultura
de picar siempre primero.La sonrisa, la gomina
y la cancha de Gardel.

La pasión y una doctrina
que no acaban de leer.
Socialista, fascista, populista.
todos los “istas” le cabían de un tirón.

Etiquetas para explicar un fato
que para el vulgo no precisa explicación.

Un católico de hostia prohibida,
un milico pacifista y, a la vez,
un “tirano” al que votaban todos,
el yo descamisado de un burgués.

Cuántas distintas miradas
pa’poderlo interpretar.
Montoneros y la viejaburocracia sindical.
Militantes de las bases
y guardianes de algodón.

El País era un quilombo
¿o el país era mejor?

Ayer fuimos el odio y el abrazo
y hoy somos con razón la sinrazón.
Mañana cuando truene el escarmiento
verás que en estos vientos
navega Juan Perón.-

Letra y Música: Jorge L. Marziali

lunes, 13 de septiembre de 2010

EL GOLPE FUSILADOR

REVOLUCION LIBERTADORA: LA CUARTA INVASIÓN INGLESA -
POR FERMIN CHAVEZ
extraído del Taller del Pensamiento Nacional,






La contrarrevolución de 1955 no fue gestada en 1954. No nació con el negocio petrolero iniciado con la Standard Oil, ni en el conflicto con la Iglesia argentina. La confabulación venía tomando cuerpo desde la segunda mitad de 1950 y principios de 1951, a través de los trabajos que realizaban en el ejército Pedro Eugenio Aramburu, Luis Leguizamón Martínez, Benjamín Menéndez, Eduardo Lonardi y José F. Suárez.



Si el movimiento peronista y su gobierno tuvieron fuertes enemigos internos, no es menos cierto que los hubo mayores en el exterior. El principal, entre éstos, era un imperio en decadencia, pero un imperio al fin. Inglaterra, puesto que de ella hablamos, iba a jugar sus cartas con maestría y sin esos movimientos bruscos que delatan a los carteristas novicios. En este sentido, la Argentina de 1955 fue la carpeta de juego en que los legos debieron enfrentar, con desventaja, a los fulleros.La revolución peronista hirió sensiblemente a las minorías oligárquicas y a la burguesía del país, pero también perjudicó ostensiblemente a los intereses británicos, que a la postre se unirían con quienes les ofrecieran la más segura posibilidad de revancha.



Si es verdad que sancionó a los Bemberg, es cierto también que lesionó duramente la esfera de influencia de los británicos.En un olvidado artículo periodístico, de 1957, Juan Perón señaló que la llamada “revolución libertadora” trajo la cuarta invasión inglesa. “Ante la incredulidad de propios y extraños –escribía-, nacionalizamos, comprando y pagándoles, los transportes, puertos, teléfonos, silos y elevadores, frigoríficos, servicios de gas y energía, el Banco Central, creamos la Flota Mercante, que llegó a ser la cuarta del mundo, y dimos al país transportes aéreos. Industrializamos la Nación facilitando la instalación de industrias pesadas. Asimismo, fabricamos gran cantidad de maquinarias y automotores. Así logramos la independencia económica, arrojando por tercera vez al invasor británico”. En otro párrafo del texto que estamos rememorando decía Perón: “Nuestra economía justicialista les resultó desastrosa. Sirva un ejemplo: en textiles y afines importábamos de Inglaterra por un valor de 100 millones de dólares anuales. En 1954, esa cifra se redujo a medio millón anuales. Como último bastión, le quedaba nuestro mercado comprador de petróleo.



Inglaterra nos vende combustible por valor de 350 millones de dólares por año. Nuestro gobierno había firmado ad referéndum del Congreso de la Nación, un “contrato de locación de servicios” con la Standard Oil de California. Por éste, la compañía norteamericana se comprometía a explorar parte de nuestro subsuelo y extraer el petróleo que hubiera, el que debía ser entregado en su totalidad a YPF para su comercialización”.Es posible que los ingleses hayan hecho el cálculo de la pérdida que el cambio de política petrolera significaba para ellos, y que decidieran intervenir, contando como contaban con fuertes aliados en la marina de guerra argentina. Los hechos parecen dar entera razón a estos asertos. El viaje de Milton Eisenhower a la Argentina, registrado en el invierno de 1953, indicó el principio del cambio en cuanto a relaciones internacionales. En menos de dos años el cuadro varió visiblemente. El 26 de mayo de 1955 el profesor Silenzi de Stagni dio su famosa clase contra el proyecto de contrato petrolero, que tanto impresionó a los jefes de las Fuerzas Armadas. El 31 de agosto lo comentó el periódico Die Welt, de Hamburgo, sobre la base de una síntesis enviada por su corresponsal.



El grupo Bemberg, símbolo de toda una época de la Argentina librada al apetito de los consorcios internaciones, se convirtió en el enemigo más enconado e intrigante de Perón. Los misteriosos “accionistas franceses” de la Cervecería Quilmes no se quedaron quietos y acrecentaron la propaganda antiargentina en el exterior.



Al grupo Bemberg se agregó en 1951 el grupo Gainza Paz, estrechamente ligado a la UP y a la SIP, cuando el movimiento expropió La Prensa y lastimó a la oligarquía en dos de sus mucosas más sensibles: el bolsillo y el orgullo de clase.



Finalmente en la consolidación “moral” del frente antiperonista interno jugaron un papel importante las logias masónicas y otras agrupaciones típicas de la burguesía antinacional.





Autor: Fermín Chávez, Revista Primera Plana Nº 507, 13 de septiembre de 1973

lunes, 23 de agosto de 2010

FELIPE VALLESE UN GRITO QUE ESTREMECE




FELIPE VALLESE
El 23 de agosto de 1962 secuestraban al militante metalúrgico peronista. Fue el primer desaparecido en nuestra Patria y un símbolo de lucha gremial y política durante la Resistencia Peronista.
Sucedió en el barrio porteño de Flores y lo realizó un grupo de tareas, gérmen de lo que en la década del '70 sembró el terror en todo el país. Obrero metalúrgico, delegado de la fábrica TEA S.R.L. y militante de la Resistencia Peronista. En ese operativo también fueron detenidos el hermano mayor de Vallese, Ítalo, Francisco Sánchez, Osvaldo Abdala, Elba de la Peña, Rosa Salas, Mercedes Cerviño de Adaro, Felipe Vallese (h), el pequeño de tres años del sindicalista, y dos niñas de ocho y diez años, hijas de Rosa.Según contaron después, en medio de las torturas, la pregunta reiterada era: “¿Dónde está Rearte?”. Querían saber del dirigente de la Juventud Peronista Alberto Rearte. A pesar de las torturas logró, a través de un preso, pasar un paquete de cigarrillos con su nombre, el teléfono de la UOM y el de su fábrica, TEA. El abogado del gremio metalúrgico, Fernando Torres, presentó un hábeas corpus pidiendo el allanamiento de la subcomisaría. Nunca se obtuvo una respuesta y nunca más se supo de él. Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde escribieron "Felipe Vallese-Proceso al sistema", patrocinado por la Unión Obrera Metalúrgica y publicado en agosto de 1965. El pueblo peronista lo tomó como bandera de lucha: “Un grito que estremece, Vallese no aparece”.
COMPAÑERO FELIPE VALLESE ¡PRESENTE!

sábado, 31 de julio de 2010


“ La Universidad que queremos es parte inseparable del país que anhelamos”

Bases para la Nueva Universidad , FURN. La Plata ,1973.



La Cátedra Libre por el Pensamiento Nacional y Popular “Rodolfo Achem y Carlos Miguel” tiene el agrado de invitar a usted a la charla sobre " Medios de Comunicación y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el Bicentenario de la Patria", en la que disertarán el Ing. Alberto Cantero Gutiérrez, el Lic. Alejandro Verano y Néstor Busso.

La misma se llevará a cabo en el Salón del Consejo Superior de la Universidad de La Plata, Edificio del Rectorado, sito en 7- 47 y 48, 1º Piso, el día martes 17 de agosto de 2010, a las 19 hs.

Ing. Alberto Cantero Gutiérrez- Diputado Nacional (M.C.). Director de Radio y Televisión Sociedad del Estado. Fue Intendente de la ciudad cordobesa de Río Cuarto y Rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Lic. Alejandro Verano- Licenciado en Periodismo y Comunicación Social. Director de Radio y Televisión Argentina (RTA). Fue Decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.

Néstor Busso- Presidente del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual (COFECA). Presidente de FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias). Vicepresidente de ALER (Asociacion Latinoamericana de Educación Radiofónica).

domingo, 25 de julio de 2010

¡SE SIENTE, SE SIENTE, EVITA ESTÁ PRESENTE!





CUANDO MURIÓ EVITA Héctor Negro
Recordando la muerte de Eva Perón
Yo sabía que en muchos lugares
que no eran los de mi alrededor,
la discutían.
Y sabía que tenía un rostro de muchacha
y una forma de hablarnos que nos hacía quererla.
También sabía que (por lo menos)
se había acordado de nosotros
y que eso
fue lo que algunos no le perdonaron.
Lo demás no lo sabía
y quizás todavía no lo sepa del todo.
Pero los míos la lloraron como nunca vi que lloraran a nadie.
"...Entonces yo tenía dieciocho
primaveras..."
(Para decirlo en el idioma que nos pertenecía)
Y tenía muy cerca una infancia,
donde las cosas que me dieron
y las que no tuve,
me crearon alegrías y resentimientos
que después formaron parte de mi mismo.
Entonces murió ella...
Precedida por la desesperanza de no poder hacer nada
de aquellos que creían deberle su propia esperanza.
Alguien puso su retrato sobre el tronco de un árbol de la calle,
con un moño enlutado.
Otro puso una flor.
Y nosotros el resto:
una cinta argentina, unas velas, más flores
y una presencia permanente
para que nadie estuviera allí
más que nosotros,
los que éramos capaces de sentir esa ausencia,
ese desgarramiento,
sin vergüenza
y sin precio.
No sé si fue porque una bruma funeral invadió Buenos Aires.
Si fue por los tantos responsos repetidos desde todos los sitios.
Si porque al final la queríamos en serio.
O porque preferimos que los nuestros le rezaran y la lloraran
lejos de las grandes ceremonias.
No sé si fue contagio, berretín o liturgia,
o una psicosis sorda.
Pero nadie nos dijo que lo hiciéramos.
Y cuando las flores se marchitaron
sentimos que una época, que un tiempo,
comenzaba a irse.
Y empezamos a preguntarnos cosas.
A entrar en la aventura de ser hombres,
de hacer conciencia aquello.
"...Entonces yo tenía dieciochos
primaveras..."
un árbol en la puerta de mi casa (que no era mía),
una inconciencia que me costó vencer
y un retrato de Evita
que mi vieja jamás dejó sin flores.

miércoles, 9 de junio de 2010





Carta del General Juan José Valle al General Pedro Eugenio Aramburu del 12 de junio de 1956

Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.

Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.

Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.

La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.

Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.

Como cristiano me presento ante Dios, que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conozca un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.

Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956.